Saturday, July 12, 2014

re-encontrrar-se



A estas alturas de la partida, la vida ya me ha enseñado al menos una cosa: Todo es Posible y, en realidad, el mundo, este planeta, es más pequeño de lo que nos imaginamos o nos hacen creer; por eso, cuando hace un par de semanas estaba revisando un contrato de una compañía, VOADORA, y vi un nombre, Marta Pazos,  supe, instintivamente, que esas dos palabras, nombres propios, eran los mismos que lleva luciendo por este pequeño planeta la que fue una de mis primeras compañeras de piso en mis años universitarios en Barcelona.

En la cocina de la calle Casanova, en el Gaixample, como se conocía entonces a esa zona del ensanche de la ciudad condal; le "tomábamos la lección" a Marta mientras ella cocinaba, cada jueves, indefectiblemente, garbanzos de bote del DIA. El talento siempre estuvo en ella, en sus movimientos, en sus pinceles, en los arreglos en la ropa que comprábamos y compartíamos.  Todas, Iria, Sara y yo, sabíamos que Marta llegaría lejos, tan lejos como quisiera y así ha sido, parece estar donde quiere, haciendo lo que adora.

Cuando ayer a la hora de la comida, nos vimos y nos abrazamos después de quince años, inspiré profundamente su perfume, aquel perfume de moras, y me llevó disparada a aquella cocina con la nevera que vinilamos hasta convertirla en una vaca lechera y el espejo recogido en uno de nuestros paseos nocturnos por el Raval con su marco reivindicativo handmade.  Supe, que yo también estoy donde quiero estar, haciendo lo que quiero hacer.

2 comments:

IRMA said...

Vivan las mujeres peleonas (¡y bizarras!) que viajan por el mundo con una maleta inmensa y llena dentro del corazón, donde caben las casas antiguas y sus compañeras, las neveras viniladas que mugen, los botes de garbanzos cocidos y los sueños, muchos sueños, los cumplidos, los por cumplir, los que nos mantienen vivas.

Vivan las mujeres grandes que llenan fotos con sonrisas enormes de felicidad, la de sentir que están donde quieren y la de haberse encontrado en ese lugar tan poco concurrido con las personas a quienes quieren.

MONICA said...

Viva tú! Viva Yo!