Sunday, June 15, 2008

de energías, conciertos de fanáticos y ritmos calentitos

El ambiente estaba cargado de algo, no sé cómo describirlo, de energía. A lo mejor sólo era yo. A lo mejor eran esas nubes cargadas de besos acuáticos, amenazantes, poderosas. Me hipnotizan y maravillan. Con las fechas en las que estamnos y fíjate qué tiempo! Estoy segura de que cuando llegue el calor, golpeando fuerte y contundente en la cara, también se quejarán.

Paré, me senté. La cabeza me estaba pidiendo a gritos un poco de sosiego, mi cabeza, mi alma, mi cuerpo; todo mi ser.

The Dying Animal, mucha gente me lo ha recomendado ya. Gente variopinta, que me conoce o ni siquiera me ha visto jamás, físicamente. La gran mayoría de libros que leo son recomendaciones. Me dejo que la gente me empape y me embauque. A veces, falla y le conducen a una a un foso y, otras veces, las más, le desvelan maravillas antes desconocidas por la que escribe.

Anoche fui a un concierto de música electrónica contemporánea, whatever that means. Esperaba un concierto a base de ruido de lavadoras centrifugando y chasquido de dedos. Me encontré a unos cuantos varones apostados frente a ordenadores portátiles en un espacio minimal, blanco e hipoalergénico (pero con sillas del Ikea como cualquier hijo de vecino). La audiencia estaba compuesta, a partes iguales, por mujeres de corta edad no depiladas y hombres de mediana edad y poco pelo con gafas de pasta oscura. Ninguno de los allí presentes parecía tener un poco de distancia con lo que estaba ocurriendo. Tampoco parecían, a mis humildes y paletos ojos, tener un sentido del humor lo suficientemente desarollado como para darse cuenta de lo sui géneris de la situación.

Tras un primer momento de vacilación, mis acompañantes y yo nos dirigimos resolutos a nuestras impolutas sillas blancas del Ikea. En el espacio escéncio, había dos saxofonistas con los ojos cerrados y con cara orgásmica (sin gafas de pasta) emitiendo una serie de sonidos que mi escasa formación musical me impide valorar en toda su profundidad, pero que mi atrevimiento me empuja a calificar de ruidos inconexos.

La velada trascurrió entre sonidos de agua, lo que parecían ser derrapes de aviones y sirenas de barcos. El único ejecutante que atrapó mi atención, debido a mi incansable curiosidad, fue un caballero de mediana edad, calvo y con gafas (pero no de pasta). Éste tocó lo que parecía un piano del futuro, el instrumento consistía básicamente en un listón de madera sobre un trípode provisto de toda una serie de sensores que reaccionaban a distintos estímulos: distancia, flexión, luz, movimiento, presión... Durante diez minutos, sus manos tocaron y se movieron arriba y abajo sobre los sensores produciendo sonidos estrambóticos.

Tras tanta modernidad, nos dirigimos a un garito a desprendernos de tanto ambiente posmoderno, hipoalergénico e intelectual y nos impregnamos del calor y sudor de decenas de personas bailando al ritmo de sonidos afro-cubanos.



Tuesday, June 03, 2008

golpes en la cabeza

Me encanta la sensación de sentarme a escribir, en el estudio, soleado, orientado al sur, la sensación de sentarme a escribir sin nada sobre lo cual hacerlo. Sin dirección, sin meta, sin mapas. Escritura automática, creo que la llaman. Todo lo que no se debe hacer cuando una quiere escribir "de verdad" (whatever that means).

Hace meses que no pienso en versos, hace meses que no entreno mis sentimientos para que encajen en 5-7-5. Hace meses que tampoco narro, ni describo lo que veo y vivo. Hace meses que estoy hablando demasiado y las palabras se me escapan por la boca en vez de destilarse a través de la piel hasta el final de mis dedos para pulsar suavemente cada una de las teclas necesarias para dibujar mis pensamientos.

El Sr. Wilson dice que ya no soy Zen y me he arrojado a la mala vida. Quizás sea eso.


Echo de menos los golpes de historias en mi cabeza.


Wednesday, May 21, 2008

aquella dulce y extraña simbiosis

"Se dejaba llevar, se dejaba llevar por ti,
no esperaba jamás y no espera si no es por ti.

Nunca la oyes hablar, sólo habla contigo y nadie más,
nada puede sufrir, que él no sepa solucionar"

Azul
Antonio Vega


De pequeña sólo hablaba con Él. Él era su interlocutor con el mundo, su portavoz, su representante. A cambio de tamaño honor, Él sólo hacía lo que Ella ordenaba. Nadie más podía regir sus actos en aquel mundo que ambos compartían.

Cuando Ella necesitaba con urgencia visitar el lavabo en mitad de la clase de dibujo, le susurraba al oido, y entonces Él, presto, expresaba en voz alta sus deseos y estos eran concedidos. No parecían necesitar nada más del mundo exterior.

A su alrededor se hacían aspavientos y se juraba y perjuraba que aquello no era normal, que tenían que separarlos. La perfecta simbiosis que aquellos pequeños habían alcanzado a tan corta edad no parecía ser bien vista a los ojos de unos mayores incrédulos y cuadriculados.

Ahora viven separados por kilómetros. Nunca hablan. No recuerdan el tiempo en que Él era un recitador de deseos y Ella una ideadora de planes.

Monday, May 12, 2008

los mensajes de la ciudad

No soñar. No crear. Rezaban unos carteles alrededor del parque por el que pasaba de camino a mi cita semanal con la masajista. Los masajes, como el picante, es algo de lo que no me he podido desenganchar desde que volví de Asia. Eran unos carteles similares a los que las autoridades se afanan en ubicar junto a los maravillosos y crujientes prados artificiales que salpican el asfalto de la ciudad. Esos que rezan Prohibido pisar el césped o Prohibido jugar al balón.

Desconozco si los primeros, los que invitan a no imaginar, eran regalo de nuestras autoridades o si alguien se atrevió a crearlos y compartirlos con nosotros, los viadantes. Sea como fuere me arrancaron una sonrisa.

Esta mañana, en mi barrio, otros carteles atraparon mi atención pero por todo lo contrario. Eran del Frente Nacional, partido que se empeña en empapelar esta zona de la ciudad con su apología del racismo. Hace unos meses , justo antes de las elecciones , me asustaron con unos panfletos en los que se veía a unas ovejas blancas sobre una bandera española patear a otras negras con un lema aludiendo a la expulsión de todos los diferentes.

En el cartel de esta mañana, la imagen mostraba al alcalde de Madrid con un sombrero similar a los que usan los derviches turcos y le recriminaba el hecho de querer donar un edificio público para crear un Centro Islámico.

Esto inevitablemente me ha conducido a un grafitti que alguien copió de una pared en la ciudad de NY La mente es como los paracaídas, no sirve de nada si no se abre.

Wednesday, May 07, 2008

gracias c

Transcribo una cita de Muhammad Yunus, que una gran amiga ha tenido a bien compartir conmigo
... dice así:

"La opinión general es que no hay mejor remedio contra la pobreza que la creación de empleos.
Ahora bien, los economistas solo reconocen un tipo de empleo, el asalariado. En sus análisis no entra jamás el empleo independiente. En el mundo concebido por los economistas se está obligado a pasar la infancia y parte de la juventud matándose para quedar en condiciones de seducir a los empleadores potenciales. Cuando se está listo, uno se presenta en el mercado del trabajo y los problemas comienzan cuando no se encuentra empleador. Los que viven en países industrializados deben resignarse entonces a la asistencia social y quienes viven en el Tercer Mundo a una existencia de pobreza y miseria.

La idea de que un joven tiene que trabajar duro para resultar útil a un empleador me parece absolutamente indignante. Me recuerda las épocas en que las madres enseñaban a sus hijas a ser seductoras para encontrar un marido. La vida humana es demasiado preciosa para dilapidarla preparándose para el mercado del trabajo y para pasar después todo el tiempo al servicio de un empleador".

"...la teoría microeconómica...es incompleta...Los empresarios se consideran en ella un grupo de individuos particularmente dotados, y los demás nacieron para servirles..., en esta teoría, la creatividad y el ingenio de cada ser humano no tienen ningún espacio."
"Para mi, una ciencia social digna de tal nombre debe establecer un marco teórico que incite a que los hombres exploren sus posibilidades, y no plantear como hipótesis que sus capacidades son limitadas, que los roles están distribuidos de antemano".

Tuesday, May 06, 2008

escribir es disparar (1)


“Coja una idea. Empiece con acción, con alguien que haga algo; con un hombre que saca una mano y abra una puerta, la luz brilla en sus ojos, un cuerpo yace en el suelo. Se vuelve, mira hacia uno y otro lado del corredor… Siempre el detalle de la acción. Retrate. Haga como en el cine. Las escenas siempre son visuales. Nada de flujo de conciencia. Nos importa un bledo lo que piensen quienesquiera que sean. Sólo nos importa lo que hagan. Que siempre estén haciendo cosas. De una escena a otra. No se preocupe si carece de sentido. Eso es para el final. Escríbame doscientas veinte páginas a máquina”

Marcel Duhamel

Entró por aquella puerta y jamás imagino que allí, de repente, todos sus antiguos miedos volverían arroyándole, como un trailer con exceso de mercancía, tirándole al suelo para arrastrarlo por enmedio de la pista de baile. No era una persona miedosa, no más que la media, al menos. En su corta vida, había osado y tentado a la suerte y a la muerte como sólo algunos héroes de ficción lo hacen y, sin embargo, aquel sitio, aquella noche, la compañía. Le estaban aterrorizado. Y reaccionó como los animales reaccionan ante el miedo, cubriéndose y enseñando los dientes a cualquier intruso.

Bernardo fue el primero en abrir la puerta del local. Una gran bola de espejos daba vueltas en lo alto del techo llenando el sitio de reflejos brillantes. La música era machacona y estridente, de la que no deja duda acerca de lo que se ha ido a hacer al lugar. Sólo algunos pájaros tempraneros pisaban la pista de baile. Llenándola con pasos bien aprendidos y recitados mentalmente. Dos, tres, cuatro... Sin dejar sitio a la improvisación, ni a la diferencia. Los rituales de este tipo le ponían nervioso, le recordaban a Bernardo lo difícil que le resultaba formar parte de algo.

Se apostó en la primera barra que encontró a su paso y decidio pidió la primera de las muchas ginebras de la noche. Intentaba calmar a la fiera, pero la fiera es difícil de sosegar una vez se despierta. Lo único que la tranquiliza es la huida hacia delante.

Bernardo no podía entender porqué su estado de ánimo había cambiado radicalmente tan solo con traspasar una puerta. Se consideraba un tipo sociable, alegre, atrevido e inteligente y, sin embargo, no podía adaptarse según a qué cosas. No podía o no quería. Era ése su diálogo interior. ¿Quería formar parte de aquella danza ancestral y, a sus ojos, ridícula?O ¿era él el ridículo por no aceptar lo que le rodeaba?

Sus hermanas parecían pasarlo en grande. A fin de cuentas había sido idea de una de ellas, salir y confraternizar un poco. Desde la muerte de sus padres, no surgían muchas ocasiones en las que verse, no surgían o no las creaban. El caso es que hacía meses que no pasaban una noche juntos. El plan no tenía mala pinta: Picar algo y luego ir a bailar.

Monday, May 05, 2008

escribir no es apuntar

Stendhal, en una celebre frase dirigida a Merimée, decía: “Escribir no es apuntar; escribir es disparar”

Monday, April 28, 2008

carambola


propulsadas
a las troneras, las bolas

en la separación
hay un encuentro
fugaz, efímero
mágico

con otra, bola
quizás de un único color
quizás de varios

golpes certeros
que te llevan a la tronera

otros te alejan de tu esquina
y te tropiezan con otras bolas,
bolas que te golpean y
te mandan de nuevo contra otra banda

rebote
colisión
explosión
movimiento

Sunday, April 27, 2008

de matones de barrio con navajas

Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar
con el tumbao' que tienen los guapos al caminar,
las manos siempre en los bolsillos de su gabán
pa' que no sepan en cuál de ellas lleva el puñal.



El mes de abril se escapó por la ventana y el calor viene atizando fuerte por la puerta. Solté la bufanda para agarrar las chanclas y en este ir y venir cogí una infección de garganta. Para combatirla me senté el otro día unas cuántas horas en una terrazita de Lavapiés, las equivalentes exactamente a ciento trece euros en cervezas y daiquiris de coco.

Lavapiés es un sitio especial. De los que no se pueden describir porque las palabras se quedan cortas y empequeñecen y esclavizan una realidad que tiene vida propia, como casi todo lo mágico que se nos regala. Es especial y el otro día comprobé que es cierto que se está poniendo muy feo.

Tras el tratamiento de choque contra mi infección de garganta continuamos barriendo la zona hasta llegar a un local de los que hay que golpear a la puerta suavesito para que te dejen entrar porque ya están cerrados. Suavesito no golpeamos, así que el dueño del local cuando por fin se acercó a la puerta y abrió lo último que tenía en mente era dejarnos pasar pues le habíamos puesto en un compromiso aporreando la puerta tal y como lo habíamos estado haciendo.

Mientras el cabecilla de la operación trataba de excusarnos, aunque no tuvieramos excusa, un chaval, decidido, se acercó bajando la calle y preguntando al dueño del local, que para ese momento ya estaba en la acera, que si necesitaba ayuda, si le estábamos molestando. El dueño del bar contestó muy seriamente y en voz baja que no necesitaba guardaespaldas. En ese momento fue cuando el decidido chaval se dio media vuelta para volver a subir la calle por donde había aparecido y recortada a contraluz todos los presentes menos el cabecilla de la expedición pudimos atisbar claramente el filo de una navaja cerrándose.

En el momento, ninguno de los presentes calibró el grado de peligro al que habíamos estado expuestos. El alcohol es lo que tiene. La pregunta que al día siguiente se me planteó es ¿qué hubiese pasado si el dueño del bar hubiese dicho que sí le estábamos molestando?

Pedro Navajas matón de esquina
quien a hierro mata, a hierro termina




Wednesday, April 23, 2008

una flor para w.sobchak



de pescao fresco, lo bien que se está sin trabajar, los bígaros y venezolanos extravagantes

¿Cuánto pescado puede un cuerpo humano comer en un fin de semana? ¿Cuántos bígaros se pueden atrapar en un segundo tras varias cervezas?¿Cuántas teorías visionarias se pueden producir tras la ingesta prolongada y repetida de bombones cuyos dos ingredientes principales son cacao puro de Chuao y marihuana?

Los fines de semana están mal nombrados, deberían llamarse inicios de semana, porque es ahí donde la vida parece surgir y engancharse con fuerza a nosotros. Como decía un familiar de Alejandro, a quién no recuerdo porque no concozco, En la vida hay dos cosas. El trabajo y la Vida.

Ayer, cuando salía del susodicho me encontré por sorpresa a mi jefa, que lleva de baja unos cuantos meses. La sonrisa en su cara se dibujaba exactamente desde una oreja a la opuesta. Parecía otra persona, a mi pregunta de qué tal, la respuesta fue un rotundo Se está tan bien sin trabajar. Claro.

Todo parece girar alrededor de esas míseras ocho horas (siete en mi caso y seis en la semana de San Isidro y ole!) y nos hacen creer que son importantes en nuestro crecimiento personal. MENTIRA. Recuerdo discusiones con Sara, en las que Sara, absolutamente segura de sí misma argüía que prefería trabajar en una copistería y estar relajada y dedicar el resto de su vida a la jardinería, repostería, el 3D o lo que quisiera; que tener un super trabajo de los que "te realizan". Comparto su opinión.

Pero si no trabajas no sabes qué hacer con tus días. Este es un argumento muy extendido. Yo de momento, me volvería otra semana entera a seguir comiendo pescado fresco, durmiendo siestas en la playa de Somo, comiendo bombones de cacao... y lo que vaya surgiendo.

Wednesday, April 16, 2008

nosotros, que SÍ somos una familia

familia.

(Del lat. familĭa).

1. f. Grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas.

2. f. Conjunto de ascendientes, descendientes, colaterales y afines de un linaje.

3. f. Hijos o descendencia.

4. f. Conjunto de personas que tienen alguna condición, opinión o tendencia común. Toda la familia socialista aplaudió el discurso.

5. f. Conjunto de objetos que presentan características comunes.

6. f. Número de criados de alguien, aunque no vivan dentro de su casa.

7. f. Cuerpo de una orden o religión, o parte considerable de ella.

8. f. coloq. Grupo numeroso de personas.

9. f. Biol. Taxón constituido por varios géneros naturales que poseen gran número de caracteres comunes. Familia de las Rosáceas.

10. f. Chile. Enjambre de abejas.


Hecho nº1

El próximo día 1 de Julio de 2008 se termina nuestro contrato de alquiler. Nos ponen de patitas en la calle.


Hecho nº2

En casa, somos 6 personas conviviendo, de las cuales cinco queremos continuar viviendo juntas (la sexta se vuelve a su país).


Hecho nº3

Nos hemos puesto a buscar como locos porque, diga lo que diga la constitución, NO ES CIERTO QUE se respete el DERECHO A UNA VIVIENDA DIGNA, menos aún en una ciudad como Madrid.


Hecho nº4

No somos una familia (según las tres primeras acepciones del término que define la Real Academia de la Lengua Española). Eso nos espeto la semana pasada el dueño de una vivienda después de enseñárnosla. "Tenéis un problema y es que yo no alquilo el piso a grupos". Menos mal que no le dijimos que somos delincuentes, homosexuales, politoxicómanos y rojos.


Hecho nº5

Ayer por la tarde, ocurrió una escena similar a la descrita en el Hecho nº4. Una rubia teñida con pendientes de perla a juego con su collar, volvió a soltarme en la cara "La dueña del piso sólo quiere familias". Cogí mi bicicleta, di media vuelta y con una gran sonrisa le contesté Pues no sé qué familia va a poder pagar 2.000 euros de alquiler.


Y una reflexión...


¿Qué es lo que crea una familia? ¿Qué es lo que define una familia? En estos días, me afano a mirar en los libros, en los diccionarios, a mi alrededor, en mi corazón y no atino a encontrar una respuesta satisfactoria. ¿Acaso la hay? ¿Acaso hay una definición universal de lo que una familia es?

Los católicos se afanan en decir que todo lo que no sea una mujer y un hombre casados (con letras mayúsculas y por la Iglesia, imagino), todo lo que no sea esto, NO ES UNA FAMILIA. Lo siento, pero no puedo comulgar con esta idea, porque, en mi caso, y en el de tanta gente a mi alrededor, esa minúscula definición simplemente no es capaz de explicar casi nada.

Conozco mujeres que sacan adelante a su hija pequeña y comparten horas y días con el padre de la misma. Y eso es una familia, es su familia. Conozco personas del mismo sexo que viven juntas sin papeles de por medio y eso es una familia, es su familia. Hermanos que viven en casas de padres muertos, y eso también es una familia. Personas que comparten mesas y otras tantas cosas con sus progenitores y las parejas de los mismos, los hermanastros y demás anexos. Y eso también es otra familia.

Y nosotros, que por voluntad propia, hemos creado un hogar, más cálido y protector que hogares conocidos antaño con personas sangre de mi sangre. Un hogar, un nido construido a base de respeto, tolerancia y conocimiento mutuo. Donde se escucha a todos por igual. Nosotros también somos una familia.

Monday, April 14, 2008

todo el mundo cabe en mi mente - the whole world fits in my mind

Cuando estés cayendo,
abre el paracaídas, tu mente,
y vacía-la de pensamientos
únicos, no confrontados,
ni corroborados

Sal de la rueda por un segundo,
para,
desnudate lentamente
frente a un espejo
y vuelve así a reubicarte
para continuar tu camino

Todo el mundo está en mi mente.




When you are falling
open your parachute, your mind
rub off awkward thoughts,
not compared
not corroborated ideas

Get off the wheel for just a second,
stop,
take off your clothes slowly,
in front of a mirror
and re-locate yourself again
to go on with your path

The whole world fits in my mind

Wednesday, April 09, 2008

spring haiku





I feel Spring in my whole skin
nobody listens
blossom has come already



Monday, April 07, 2008

las ciudades sutiles 4.

La ciudad de Sofronia se compone de dos medias ciudades. En una está la gran montaña rusa de ríspidas gibas, el carrusel con el haz estrellado de sus cadenas, la rueda con sus jaulas giratorias, el pozo de la muerte con sus motociclistas cabeza abajo, la cúpula del circo con su racimo de trapecistas colgando en el centro. La otra media ciudad es de piedra y mármol y cemento , con el banco, las fábricas, los palacios, el matadero, la escuela y todo lo demás. Una de las medias ciudades está fija, la otra es provisional y cuando ha terminado su tiempo de estadía, la desclavan, la desmontan y se la llevan para trasplantarla en los terrenos baldíos de otra media ciudad.

Así todos los años llega el día en que los peones desprenden los frontones de mármol, deshacen los muros de piedra, los pilones de cemento, desmontan el ministerio, el monumento, los muelles, la refinería de petróleo, el hospital, los cargan en remolques para seguir de plaza en plaza el itinerario de cada año. Ahí se queda la media Sofronia de los tiros al blanco y los carruseles, con el grito suspendido de la navecilla de la montaña rusa invertida, y empieza a contar cúantos meses, cúantos días tendrá que esperar antes de que la caravana regrese y la vida entera vuelva a empezar.


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The city of Sofronia consists of two half cities. In one there are the big roller-coaster with its violent humps, the merry-go-round with its starry beamed chains, the wheel with its revolving cages, the well of death with its motorcyclists upside down, the circus dome with its cluster of trapeze artists hanging from its center. The other half of the city is made up of stone and marble and cement, with the bank, the factories, the palaces, the slaughterhouse, the school and all the rest. One of the two halves is fixed, the other one is provisional and when the time has come, it´s unpegged, dismantled and carried away to be transplanted on the barren terrains of another city.

So every year it comes the day when the labourers detach the marble boards, destroy the stone walls, the cement sinks, dismantle the ministry, the monument, the harbours, the petrol refinery, the hospital; they load them in trucks to follow the itinerary of every year. There, it remains the half of Sofronia with the shooting galleries and the merry-go-rounds, with the suspended yelling from the little cages of the inverted roller-coaster, and it starts counting how many months, how many days it will have to wait until the caravan comes back and the entire life begins again.

Sunday, April 06, 2008

mi nevera

Hay cosas que cuentan mucho sobre nosotros mismos, sin quererlo o quizás, más bien, sin proponérnoslo. El color de una pared, un libro en la estantería, un dibujo, la música que suena de fondo.

Soy una de esas personas que cuando llega a casa de alguien no hace más que mirar y mirar. Mirar las estanterías en busca de títulos conocidos o títulos que me llamen la atención, por afinidad, por animadversión o por curiosidad. Fotos en las paredes o sobre la mesa, de gente desconocida, amigos, antiguos amores o familiares.

He descubierto que una de las cosas que cuenta historias sobre sus dueños son los imanes de las puertas de las neveras. Hay gente que los usa para sujetar todo tipo de papeles: la lista de la compra, la dieta que les ha puesto el médico, un calendario, una nota de amor. Los hay que los utilizan tal que chinchetas para sujetar millones de fotos que les recuerden justo antes de comerse un yogur lo bien que se lo pasaron aquel día junto al mar.

En casa, tenemos un variado repertorio de imanes como procede en un piso donde cohabita un variado repertorio de personajes de todo tipo y pelaje. Tenemos imanes kitsch y modernillos, de los que encantan en los círculos de intelectuales de gafas de pasta negra; imanes que son Recuerdo de....aquel sitio que se visitó; fichas de damas; un puzzle y decenas de palabras sueltas con las que jugar mientras adormilado te tomas el desayuno por la mañana.

Con estas palabras nos dejamos mensajes. Hacemos chistes o lemas de la semana. Así hace unos meses el lema que se podía leer antes de sacar la leche del frigorífico era Leer, Nadar, Follar para sustituir aquel bello Comer, Beber, Amar, regla que según Leyre es infalible cuando uno anda bajo de moral.

Hoy tras volver del hospital de ver a un compañero de trabajo que se accidentó, la puerta de nuestra nevera proclama:

Beso a mi niña desnudísima
Bebo suspiros
Aprendo silencioso su sonido
Siempre ríe


Una de estas cosas que me gustaría haber imaginado pero alguien se adelantó. Justo al lado también se insta a:

Sé libre
Busca tu alma
y cómeme el paquete



Saturday, April 05, 2008

I can feel a butterfly flapping its wings violently
at the other side of my world

Pictures hanging on the walls
are not where they used to be

People are tripping over the carpets
and crashing down

There´s a deadline

Friday, April 04, 2008

2much4me

A mi siempre me ha sorprendido el asunto de los cuadros.
Están colgados durante años, después, sin que pase nada,
pero nada de nada, zas, al suelo, se caen.
Están ahí colgados de un clavo, nadie les dice nada,
pero ellos, en cierto momento, zas, se caen al suelo, como piedras. (...)
¿Por qué precisamente en ese instante?
¿Qué es lo que le ocurre a un clavo para que decida que ya no puede más?

Novecento, Alessandro Baricco



Mi cuenta bancaria está tiritando y estamos a día 4. Las ojeras me caen justo hasta el punto donde tropiezas con ellas porque no eres capaz de levantar los pies nada más que lo suficiente para propulsar tu cuerpo en la dirección que deseas. Por unos días, he mandado mi rutina a freir espárragos a la vuelta de la esquina. Ayer a pesar de sentir durante toda la tarde que mi cuerpo iba a llevar a cabo un motín a bordo por las penurias que le estoy haciendo pasar, a pesar de ello o quizás por ello, salí a dar una vueltita por los bares con un par de mujeres maravillosas que hacía tiempo no veía.

La una, después de llevar tiempo encerrada entre las cuatro paredes de su casa sacando adelante un proyecto fin de carrera, ahora andaba tramando un viaje a AFRICA. Con mayúsculas, la gran AFRICA. La otra, aventurera y soñadora, loquita loca, nos narraba la experiencia de vivir una tormenta en mitad del océano, también mayúsculo, en otras latitudes, mucho más tropicales. Yo misma relataba exaltada los últimos ires y venires de mi vida, entre cañas y risas.

Llegado un punto, R. nos confesó que tenía un serio problema: había olvidado, así, de repente, las contraseñas de todas sus cuentas de correo electrónico. Esto, viviendo una vida menos nómada, no hubiese supuesto mayor contratiempo a casi nadie, pues con una llamada de teléfono se consigue aquello que se necesita. El problema es que R. de sedentaria tiene poco, así que, aquel personaje que conoció de pedo en las calles de Jakarta o la mujer con la que estuvo en Tailandia un tiempo se esfumaron de su vida. Ocho años de correspondencia a los que no puedo acceder. exclamaba R. con una gran sonrisa en su cara.

Por misterios de la vida, un día te sientas ante un teclado y una contraseña que sistemáticamente tecleas cada día, automáticamente, sin pensarla, se esfuma de tu cabeza. Y sabes con certeza que no volverá, jamás. ¿Por qué? ¿Quién sabe? R. a pesar de todo estaba contenta y dispuesta a todo para recuperar el acceso a sus cuentas de correo: Piratas informáticos, hipnosis...

E. también estaba contenta y aliviada, por motivos diferentes. Su entrega hace un mes no fue todo lo exitosa que le hubiese gustado pero, al fin, ve luz al otro lado del camino que lleva tiempo recorriendo. También hay luz distinta en su cara, en sus ojos, en su tono de voz, en su sonrisa. Sobre la cama que comparte con su compañero tiene extendidos diversos mapas de África y andan diseñando un gran viaje que compartir.

Un mensaje de R. hoy me susurra al oido Me encanta la primavera y me encantas tú.

2much4me


Thursday, April 03, 2008

me me & you





abrí los brazos y abracé vacío
sintonizo silencio
espejo de mi interior

Monday, March 31, 2008

las matematicas no aman



Because History exists only if someone relates it.
Tiziano Terzani


Y se levantó de la silla con un salto. Del impulso la tumbó. Todo retumbó a su alrededor en el pequeño cuarto lleno de aristas.

Cada cardenal del cuerpo de X cuenta los detalles de esta historia comenzada por el tejado como las casas destinadas al derrumbamiento, como chabolas que surgen de la noche a la mañana en las proximidades de las grandes aglomeraciones de dinero, de las ciudades.

Y se preguntó en voz alta, buscando en aquel vacío de entre los dos, una explicación a lo ocurrido ¿Por qué? ¿quién eres? ¿de dónde vienes? ¿te conozco? ¿te he visto alguna vez? Te veo pero no sé que hay en tí. Veo el envoltorio. Quizás mi olfato me lleve a atisbar algo de ti, al borde de este abismo, a través de tu mirada. Pero me desconcierta que no me lo cuentes, que esta ecuación no haya sido formulada, que no tenga unas premisas sencillas, lógicas. Si X es F, entonces Y tiende a X.

X
se atusa el cabello largo y rizado y con los ojos entreabiertos, intenta buscar en los rincones acuosos de su mente las palabras que acierten a descifrar sus circunstancias y su entorno. Nama saya X. Me llamo X. Llegué aquí a través de una puerta giratoria. Podría estar aquí como en cualquier otro sitio. Fue el azar. Conté hasta tres. Nací junto al mar como podría haber nacido bajo un árbol. Mi padre me enseñó a hacer dos de las cosas que me gustan más: nadar y montar en bicicleta. Ninguna historia contiene toda la historia.

Tomó entre sus manos los datos garabateados en el aire para examinarlos con detenimiento. Arrugó el papel formando una pelota con la que jugueteó mientras miraba a X directamente a los ojos sin parpadear; intentando decidir si tirarla a la papelera que había junto a sus pies o estirar de nuevo la historia para releerla. Podrían ser todo mentiras pero aquella mañana Y se lo quería creer.

X se balancea de derecha a izquierda, suavemente, meciéndose desde dentro. Espera un guiño que le haga relajarse de nuevo. Nunca le gustaron los exámenes de matemáticas. El guiño llega, en forma de sonrisa. X se atusa de nuevo el cabello y bebe un poco más de café de la taza que hay al borde del abismo.

Y recoge la silla. Se acerca a la estantería a archivar la historia en su carpeta azul de anillas, la que está entre un libro de historia del arte y un disco de Reagge. Se dispone a ir a la ducha.