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Saturday, July 12, 2014

re-encontrrar-se



A estas alturas de la partida, la vida ya me ha enseñado al menos una cosa: Todo es Posible y, en realidad, el mundo, este planeta, es más pequeño de lo que nos imaginamos o nos hacen creer; por eso, cuando hace un par de semanas estaba revisando un contrato de una compañía, VOADORA, y vi un nombre, Marta Pazos,  supe, instintivamente, que esas dos palabras, nombres propios, eran los mismos que lleva luciendo por este pequeño planeta la que fue una de mis primeras compañeras de piso en mis años universitarios en Barcelona.

En la cocina de la calle Casanova, en el Gaixample, como se conocía entonces a esa zona del ensanche de la ciudad condal; le "tomábamos la lección" a Marta mientras ella cocinaba, cada jueves, indefectiblemente, garbanzos de bote del DIA. El talento siempre estuvo en ella, en sus movimientos, en sus pinceles, en los arreglos en la ropa que comprábamos y compartíamos.  Todas, Iria, Sara y yo, sabíamos que Marta llegaría lejos, tan lejos como quisiera y así ha sido, parece estar donde quiere, haciendo lo que adora.

Cuando ayer a la hora de la comida, nos vimos y nos abrazamos después de quince años, inspiré profundamente su perfume, aquel perfume de moras, y me llevó disparada a aquella cocina con la nevera que vinilamos hasta convertirla en una vaca lechera y el espejo recogido en uno de nuestros paseos nocturnos por el Raval con su marco reivindicativo handmade.  Supe, que yo también estoy donde quiero estar, haciendo lo que quiero hacer.

Sunday, October 18, 2009

de los gajes de la memoria

Una de las peores cosas que te puede hacer alguien hoy en dia es bloquearte en su cuenta de correo. Dios! Es como decirte a la cara, te detesto, te voy a ignorar (al menos de momento). Me recuerda a esos berrinches (imagino que todo el mundo lo ha hecho) que te pillas con algun ex-amigo/amante y decides que no le volveras a llamar jamas y borras su numero de telefono del movil (como si eso hiciera que se te borrara de la cabeza).

Ultimamente me ando preguntando si cierta persona me ha ignorado de su vida electronica y, por tanto, tambien de su vida off line pues es el unico cordon umbilical que nos unia era el ciber espacio. La curiosidad me mata. Por Ala! Asi que para remediarlo y, por si acaso, yo le he bloqueado a el. Ea! (ya borre su numero de telefono la semana pasada y este no me lo se que es un numero extranjero muuy raro).

Y, a pesar de tanto bloqueo, borrado, escudo virtual y demas, cada vez que veo una bicicleta en el suelo o comida en la basura me acuerdo de el.

Wednesday, November 26, 2008

de cosas que tenía escritas y hallé hace un par de días


Julio 2007 Pantano del Atazar

A veces se me va la cabeza a otros lados. Intento pensarlo todo y no puedo, me doy cuenta de la pequeñez de mi ser en tan vasto mundo. Yo estoy aquí, yo soy aquí. ¿dónde estarán los demás? También aquí, conmigo, porque los pienso, y el pensar es crear. El hablar es contrastar. El escuchar es aprender.

Anoche estuve en Birmania con James y con Vere por un breve lapso de tiempo , el que dura un rayo en una tormenta. Nos vi a los tres. James tumbado en el camino que llevaba a la parte trasera de la casa, con su cabeza sobre sus manos, tumbado boca arriba, silencioso bajo la lluvia. Vere, de pie, sin poder parar de hablar, como siempre, explicando sus teorías acerca de la maravillosa belleza de las tormentas eléctricas. Yo, no tengo recuerdo de mi misma. Sé que estuve allí, pues lo recuerdo. Sé que estuve allí, pues lo estoy narrando. Fue mi primera tormenta eléctrica, la segunda, quizás. Los rayos rosas iluminaban cada pocos segundos la intensidad del cielo birmano. Y el lago. El gran lago con la pagoda en el centro, aquel templo donde me acogieron y dieron de comer unos monjes con los que no había más forma de comunicarse que con gestos y con la mirada. La sensación era extraña, una mezcla de miedo y excitación infantil, sorpresa ante tanta belleza.

Ahora estoy frente a un pantano. El paisaje, a pesar de su esplendor, varía del de mi recuerdo; sobre todo, el paisaje humano, aquel por el que estoy más profundamente interesada. El calor podría equipararse, aunque salgo beneficiada en estos momentos. Los sonidos, también. Allá vivía en una maravillosa casa de teka, acá estoy en una tienda de campaña de prestado. Todo es similar y sin embargo, esto carece del halo de la aventura.

Wednesday, February 20, 2008

de votos y la ley de mercado


Ayer en el descanso de clase en el British, uno de mis compañeros de clase andaba hojeando uno de eso periódicos gratuitos con los que se empapelan estos días las calles de todas las ciudades. El titular leía ¨Venden su voto en Internet ... y no es delito¨. La noticia luego explicaba que el precio medio del voto era unos 100 euros y que, en algunos casos, se habían pagado hasta 300. Un pellizco.

Esta noticia me recordó a una antigua amiga que era adicta a los Red Bull y conducía un viejo Mercedes destartalado regalado por un familiar. Elena contaba sin pudor ninguno que ella llevaba años vendiendo su voto a sus progenitores. El tema es que habían llegado a un acuerdo que satisfacía a las dos partes. Ella, totalmente descreída del sistema democrático, de partidos políticos y demás menesteres triviales y mundanos; consideraba que no había nada malo en hacer felices a sus creadores y a la par sacarse unos durillos. Ellos, por su parte, anexionaban a su causa, que no viene al caso mencionar, un granito de arena más.

La verdad es que contado por Elena, un personaje entrañable y sin maldad, la historia adquiría tintes cómicos. Claro que para coseguir reirse, habría que dejar de lado todas aquellas textos leídos acerca de la lucha que años atrás mantuvieron muchas personas para conseguir el derecho al voto, especialmente las mujeres.

En unos días en que todo se puede comprar y vender y al precio que están las hipotecas, el pan y la leche, no me extraña que la gente venda los puntos del carnet de conducir, las emisiones contaminantes permitidas por país, los votos, los higadillos y hasta las bragas sucias. ¿delitos? Qué cínicos!


Wednesday, November 21, 2007

mi nueva libreta / my new notebook

En mi nueva libreta, comprada en el día de ayer ante la abrumadora necesidad de plasmar en un papel los gritos atronadores que poblaban todos los recovecos de mi cabeza y de mi corazón; en mi nueva libreta, pequeña y cuadrada, de no más de 10x10 centímetros, de espiral y papel grueso de un ligero tono beige; en mi nueva libreta, adquirida en un museo del sur de España, en mi nueva libreta, digo, he apuntado unos cuantos pensamientos cruzados, laterales, por primera vez pensados o repensados mil veces, copiados o propios, interpretados, reinterpretados, absurdos, audaces, obvios, perugrolladas o quizás no tanto. En mi nueva libreta, digo, apunté ayer unas cosas que me rebotaban en la cabeza haciéndome daño y que no me veo, o más bien no me siento, capaz de redactar en un largo y articulado texto relatando los acontecimientos de los últimos días.

Recalco lo de mi libreta nueva porque no soy mujer de comprar zapatos en demasía, mi fondo de armario es más bien la superficie del mismo y creo que he adquirido de motu propio un total de 2 lápices de labios en mis treinta y dos añitos de vida y, sin embargo, tengo una historia con las libretas y el material de papelería que roza la enfermedad.

Encuentro excitante las libretas en blanco, el olor del papel nuevo, la sensación de comenzar algo. Confieso que tengo un montón de libretas y cuadernos, todos empezados, unos mediados, los más, terminados del todo. Libretas y cuadernos llenos de pensamientos furtivos, reflexiones puntuales que con el tiempo adquieren el estatus o bien, de momentáneos lapsos de luz y sabiduría, o bien, de absolutas gilipolleces. Cosas pensadas y no dichas. Explicaciones de mí misma. Citas, letras de canciones, fragmentos de libros que me han gustado, dibujos, haikus...En ésta, mi nueva libreta, apunté entre otras cosas un grafitti que ví en la zona vieja de la ciudad por la que callejeaba Nuestros sueños no caben en sus urnas.

*****
In my new notebook, bought yesterday due to my overwhelming need of putting in a piece of blank paper what I had in my head and my heart; in my new notebook, small and square, not larger than 10x10 centimetres, with a spiral and slightly beige colored paper; in my new notebook, which I got in a museum in southern Spain; in my new notebook, I have written down some crossed thoughts, lateral thoughts, newly thought or thought a thousand times before, thoughts of my own or borrowed thoughts, clever thoughts, obviuous and not so.

In my new notebook, I wrote down yesterday some stuff that was bouncing inside my head hurting me and that I can't really put together as a precise account of the last events I've been through.

I insist on my new notebook because I am not a woman who buys too many shoes, nor has too many clothes in the closet and I believe I have bought two lipsticks in my thirty two years of life, however, I have something with notebooks and stationery stuff that borders on sickness.

I find excitement in new notebooks, the smell of white paper, the feeling of starting something new. I confess I have loads of notebooks, some of them started, some others, finished. Notebooks packed with furtive thoughts, specific reflections that as time goes by become momentary lapses of light and wisdom or absolute stupidities. Ideas thought but not said. Quotes, song lyrics, poems, drawings... In this one, my new notebook, I wrote down a grafitti that I saw while wandering around a city in the South of Spain Our dreams do not fit inside their ballot boxes.

Tuesday, October 23, 2007

arnold (2)



















Jos sent me a picture of him...
Posted by Picasa

Saturday, October 20, 2007

arnold, the other dutch gentleman

I do not keep a picture of him because I never took it but his image is in the inner part of my eyelids (I don't even need to close them to be able to see him) and I still remember the way he talked, his elegance, his sense of humour, his knowledge...
Arnold was in his seventies, just a kid. I met him last year in Hua Hin, Thailand, and we had a great time together with Cristina and Joss. They were the Dutch Gentlemen.
Arnold has died in a car accident in Australia. I guess it could not have been in another way. He was too young to die of being too old.

Friday, September 14, 2007

this home was my palace and now it's gone


Picture from http://news.bbc.co.uk/


8.9 it seems just a number. 8.9 is a number on a scale but it can't really express what people might be feeling now there, on Sumatera Island, Indonesia.
I have only experienced two earthquakes in my life; the first one, here in Spain, the second one, on the Andaman Islands, India, the year after the Tsunami. Both times I was absolutely scared, both times I needed to get away, to walk irrationally. On the Andamans, my fear was nothing compared to the fear of the locals who had been through the Tsunami the previous year. One could see it in their eyes. Everybody was afraid but everyone knew there was nothing to do. We gathered together on the road away from the beach as a balsam to that fear, asking and checking out that everyone on the island was alright.
Anyway I cannot imagine what spending a second night in the open might feel like. The second day of the Muslim fasting month. "This home was my palace and now it's gone." Ibu Rosdanyar.

Thursday, August 09, 2007

didi india




Tengo un come-come, Mr. Wilson se va a la India en menos de un mes, a las montañas, al valle del Kulu y al Rajhastan. Me puse a recordar...


Wednesday, July 18, 2007

Para aquellos que me leais en español, mis peripecias en la India siguen creciendo día a día sólo tenéis que volver atrás en el tiempo...

Tuesday, May 08, 2007

an ode to an old acquaintance



People do not write anymore. People do not receive handwritten letters. Yesterday I was looking for a document amidst my tonnes of papers and I found an old letter, a letter someone I knew a long time ago sent to me. It was dated 2000 and even now I felt moved.


The beginnig of the letter went like this...I want to explain my conduct from the very moment we were introduced to each other to the moment we decided, unilaterally or bilaterally, that we never met... I don´t even deserve polishing your shoes...

I don´t know where he is now. This is for him.

Thursday, April 05, 2007

the irish hermit

I was eating pad thai for breakfast at a little food stall enjoying the shy sun of the early morning, in Pai, some time last January.

He came up to me and sat down at my table as if we knew each other from another place, another time. Determined, secure. We talked for a whole pad thai about Buddhism, about my going into a temple, about his experiences with meditation.

When I close my eyes I still can see him, his hermit looks, his bushy beard, his tranquil presence.

I bumped into him next day on the street. Not too difficult, Pai is a little village. We were sharing another meal when Sean looked me right in the eye and confessed he was alcoholic. So is my brother, I answered, just as direct as he had been.

That night we hugged goodbye and I have never seen him again. Yet.

Friday, March 23, 2007

03-04-2007 luang prabang, lao

¨Do you find the words to describe all this?¨ Lou asked me. I replied that eventually words come to you and you´re able to choose the better ones, to pick up the appropiate ones to picutre what you feel, what you see, what you hear...
These last days I find it more difficult than ever to choose the right words. My mind seems not able to do the right selection to put down in paper what is going on.