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Wednesday, November 25, 2009

huele a despedida / it smells of a farewell

Era invierno la ultima vez que te vi y ahora andas vestida de colores brillantes y en falda corta. Hueles a verano. Tus calles parecen mas alegres Sera el sol o sere yo?

Recuerdo mientras te camino aquella jugadora de tenis estadounidense -Rachel- que conoci en un hostal en Wellington y que estaba ensenyando a jugar a la aburrida mujer de Guillermo del Toro y a su asistenta mejicana mientras su marido filma El Hobbit en la maravillosa NZ.

El locutor de radio vendedor de delicatessen en sus ratos libres que se hacia llamar Lord y al que le daba miedo Europa porque esta llena de gente por todas partes.

El americano de 82 anyos que ha vivido 20 summers in the last 10 years y que pretende continuar sin abrigos en su vida hasta que su avanzado Parkinson se lo permita.

La pareja de pilotos de helicopteros, el estuvo en Iraq 4 anyos y el anyo que viene le destinan a Afganistan. Sus silencios hablan a gritos.

El joven fotografo que me ensenyo Melbourne en su bicicleta, sus recovecos y entresijos. Dulce como la miel.

La mujer canadiense de 60 anyos que viajaba en bicicleta. El autobus magico de Ryan. Matt y Snadra, la primera pareja con la que estuve compartiendo viaje en WA.

El hombre de la montanya que guio nuestros pasos por sus maravillosas tierras. Sensible y divertido. Hospitalario e inquieto.

Y las ultimas horas contigo, Melbourne, en una canoa en el rio bebiendo sidra con unos cuantos amigos.

*****

It was winter last time I saw you and look at you now, all dressed up in bright colours and short skirts. You smell of summer. Your streets are happier. Is it me or the sunshine?

I remember while I walk you the young tennis player from the States -Rachel- whom I met in a hostel in Wellington. She was teaching tennis to Guillermo del Toro's wife and their Mexican assistant while he is shooting The Hobbit in NZ.

The radio star, a delicatessen retail seller in his free time, who liked to be called Lord and was scared of Europe because there are so many people everywhere.

The 82 year old american gentleman who has lived 20 summers in the last 10 years and pretends to keep on going without a coat in his life while his advanced Parkinson allows him.

The couple of helicopter pilots. He was in Iraq for 4 years and has been deployed to Afghanistan. His silences speak out loud.

The young photographer who showed me around in Melbourne, riding our bicycles. Sweet as honey.

The 60 year old Canadian woman who was riding her bike throughout NZ. Ryan's magical bus. Matt & Sandra, the first couple whom I travelled with in WA.

The mountain man who guided our steps in his awesome country. Sensitive and funny. Welcoming and restless.

And my last hours with you, Melbourne, canoeing in the Yarra River; eating sausage rolls and drinking cider with a bunch of friends.

Monday, October 12, 2009

del salvaje bush a la domesticada surf coast por la gran carretera del oceano

Solo tienes necesidades en el alma
nunca en la intendencia ni en lo físico

Cuando mi mundo se andaba colapsando, tropezando en las mismas piedras de siempre, cayendo en los mismos errores de toda la vida. Cuando mi mundo andaba temblando, no tanto como la tierra bajo los pies de los habitantes de Sumatra o el grandioso oceano alrededor de Samoa. Tome carretera y manta, hacia lo desconocido, lejos del centro de mi caos, hacia el oeste hasta las montanyas para mas tarde girar rumbo al sur hasta la costa. Desconocido conducir en Australia, desconocido acampar en solitario en medio de los majestuosos eucaliptos que silban estruendosamente con el viento.

Las reglas son sencillas. Solo tomar carreteras secundarias. Nunca sobrepasar los 100 kms/hora. Silbar y cantar pues la radio aqui no funciona y mi tecnologia se reduce a cero (el reproductor de mp3 paso a mejor vida antes de partir y me empenye en no gastar dinero en comprar CDs en gasolineras).

Los 3 grados nocturnos que sufri en los Grampians las 3 primeras noches de esta pequenya aventura no me echaron atras. Caminar hasta el Pinnacle por rocas que parecen cerebros. El mio quizas? Caminar por impresionantes canyones bajo la lluvia y beber vino barato frente a la hoguera por la noche en un camp ground en medio del bosque. He de admitir que una de las noches sencillamente casi desisto, demasiado frio y demasiados ruidos no identificados ahi fuera.

El cuarto dia, tras atravesar de Norte a Sur los Grampians, llegue hasta uno de los extremos de la Great Ocean Road, el extremo occidental, dispuesta a recorrerla (en sentido contrario a la masa de turistas) de Oeste a Este. Un poquito mas alla, el paraiso, un mini pueblo en la costa llamado Princetown. Aquello, me parecio que era un wombat, dificil de saber a estas horas de poca luz. 

Y camine y camine por acantilados junto al bello oceano. En frente a muchos kilometros la Antartida. Todas estas playas, desiertas en esta epoca. Johanna Beach, Cliffton Beach, Bald Hill Beach. Todas estas curvas en la carretera. Me recuerdan a Euskadi o a Asturias. 

Conduzco lentamente, no porque quiera, que tambien, sino porque no hay muchas opciones. Ese ciclista es el mismo que he estado adelantando los dos ultimos dias. Parece que vamos al mismo rimo. Me encantaria asomar la cabeza por la ventanilla de la furgoneta y gritarle Guapo! -que es lo que haria en Espanya- pero aqui voy sentanda al otro lado de la carretera y probablemente provocaria un accidente mas que un bonito incidente a recordar por ambos, el pedaleador y la conductora.

Un grupo de koalas duermen placidamente en lo alto de las copas de unos eucaliptos en el camino al faro del Cabo Otway. Duermen y comen hojas. Ahi colgados. Dormir y comer eso es todo lo que hacen, mas o  menos lo que ando haciendo yo estos dias. Dormir, comer, observar y conducir. 

Y, sin quererlo, viaje de las profundidades del rainforest a la mas comercial, urbanizada, domesticada Surf Coast. El paisaje y el paisanaje cambian gradualmente. Ya no conduzco a traves de tantos arboles en los que colgarse a comer hojas y dormir la siesta, la carretera va mucho mas pegada a la costa en este tramo y tiene el tipo de curvas que parecen adorar las decenas de motoristas que han aparecido de la nada, out of the blue. Motoristas y surferos. (levanto las cejas y me sonrio de medio lado). Point Addis, Bells Beach. En Bells Beach, paro y rindo mi personal homenaje a Patrick Swayze; es en esta playa donde se rodo la escena final de Le llamaban Bodhi y donde anualmente se hace una de las competiciones mas importantes de surf del mundo. Desde aqui afuera no parece tan especial.

Terminar un poco mas alla, cuando la gran carretera del oceano, tan publicitada, ha finalizado ya. Terminar un poco mas al este, en Barwon Heads, otro pueblo fantasma en esta epoca del anyo con su maravillosa 13th Beach (agua congelada) y un molino de viento (mini).


Tuesday, September 29, 2009

melbourne

Las relaciones existen porque existen,
no porque uno lo desee.
Irma, conductora novel
Opp shopping en bicicleta con Max en Preston. Ir en tropa, estilo Verano Azul pero a 10 grados centigrados y con anorak, a Ceres Market. Llevar un viejo tandem a una sesion de fotos en Clifton Hill. Invadir un espacio vital en Northcote y compartir un piso cool en Fitzroy. Presenciar una partida de ajedrez cajellera en un tablero gigante en Swanston Street. Recibir recomendaciones de viaje en una tienda de productos naturales y dar otras, en un after hours en Brunswick el dia del Earth Dance Party. Contemplar una impresionante vista desde el banyo de senyoras del piso 35 del Hotel Sofitel en Collins Street, a hurtadillas. Todo esto es Melbourne.
Montar en bici a altas horas de la madrugada con demasiadas copas de goon encima y acabar en el suelo de la manera mas ridicula. Buscar el Norte y el Sur de la ciudad. Hablar y bailar con gente desconocida. Todo esto es Melbourne.
Sexo y malosentendidos. Despertarse junto a un desconocido amigo, deseando que funcione y no conseguirlo. De nuevo. Caerse y levantarse. Todo esto es My Melbourne.
Nadar al aire libre en piscinas de 50 metros con agua a 27 grados cuando la temperatura es de 10 grados centigrados. Comprar ropa a $1. Pasear al sol, por fin, en Queen Victoria Markets. Beber lattes a las 2 de la tarde cuando en casa no habria ni comido, pero casa queda infinitamente lejos. Esto es Melbourne.
Three-letter acronyms, theories about life, ways of saving the world and Tram 86, Northbound. All this is Melbourne.